DINOSAURIOS (I)

Al igual que se extinguieron los dinosaurios cuando el meteoro impactó contra la tierra, la pandemia, o su rebufo, se están cargando el tejido comercial tradicional de la Villa. La prensa patria ametralla con persianazos a una velocidad de espasmo y no existe tinta suficiente como para escribir los obituarios.

Toca por tanto hermanar a los morituri, dicese Derby, ropa para él, y Jardines, cafeteria de lasdetodalavida, en el mismo post por aquello de economizar. Negocios, ambos, que he pisado como cliente y a pesar de andar amoscado por su devenir mortecino, no consigo disimular con la lluvia la sorpresa seguida de murria que me genera la noticia.

Empecemos por Derby. A veces piensas que es imposible percibir un ritmo tan cadencioso como el paso del tiempo, ese que avanza al impulso de cada jornada que cae sobre nosotros. Que se lo pregunten a Derby, que cada minuto, (ese tiempo que la gente puede pensar es una fracción casi inapreciable) iba despeñándose por el precipicio de la indiferencia del neoconsumidor.

Y eso que lo intentaron de todas las forms y maneras. Decorando un escaparate que era de los más currados de Bilbao, donde igual encastraban una moto que la trompeta de Villalibre.Dándote la condición de prohombre a golpe de agasajo nada mas entrar, el dependiente que te acechaba, (si de algo andaba sobrada la tienda era de personal), derrochaba capacidad para sacarte un aire falsario a George Clooney, garantizar que tu barriga había mermado desde tu ultima visita o asegurarte que el color mostaza en los pantalones estaba hecho para ti porque empastaba con el de tus ojos.

Siempre me llamo la atención la cabida de la tienda, la superficie del fondo asemejaba un hangar de Iberia y la cantidad ingente de ropa almacenada en percheros y baldas.

Donde un tipo de pueblo común yo se encontraba completamente ajeno era en los probadores, con esas láminas con escenas British de la caza del zorro que me hacían pensar que allí se había cambiado Carlos de Inglaterra. Los que no entraron nunca no conocerán el calzador de bastón coronado en cabeza de pato que ofrecían para que no inclinases la cerviz.

Siempre me cautivó, por Demode, esa costumbre decimonónica de que, una vez despachado por el dependiente, te cobrase, en caja registradora, un tipo que exclusivamente se dedicaba a cobrarte en la caja registradora. No puede haber nada mas enternecedor que esa asunción antieconómica de roles.

Será cadaver el día de San Silvestre de este año cuando la Asociación. De Comerciantes de Bilbao deberá de reelegir presidencia, que ocupaba el de Derby Gardeazabal. Piruetas macabras del hijo de puta del destino que vino un día desde Wuhan para acelerarlo todo. (Lo malo)

Voy con Jardines.



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Acerca de Asier Guezuraga Asier Guezuraga Ugalde, nació en Busturia el 9/4/1972. Pasó su juventud en pleno corazón de la Bizkaia profunda, la villa de Gernika, de cuyos recuerdos se nutre este blog. Taurino irredento, hace compatible su odio al fútbol moderno siendo hooligan del Gernika Club, el mejor equipo del mundo hasta que alguien demuestre lo contrario, Juntaletras de novela negra con dos novelas publicadas, apasionado del baloncesto, cocinillas y sobre todas las cosas, muy frikie.
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