GUALTRAPA

Los días en los que se vota tienen liturgia y tiempos propios. En primer lugar, descubres que media docena de supervivientes de la posguerra siguen con vida. Les sacan del sarcófago como ocurre sólo el día de la fe de vida de la pensión.

Salen descacharrados, asistidos de muletas, taca-tacas, bastones, andadores o apoyos humanos financiados con cargo a la Ley de Dependencia o el patrimonio familiar. Pero con una característica común, pisan la calle perfectamente acicalados. Como debe ser. Ellos de traje o chaqueta, ellas de punta en blanco y peluquería. Saben lo que supone votar, porque lo que, al fin y al cabo, aquello que más valoras es todo lo que un día no tuviste y recuperas.

Peinan las canas suficientes como para haber aprendido que, para todo lo que se consigue en esta vida conjugando el verbo ejercer. no te está permitido salir vestido como un gualtrapa.

Los tiempos son también particulares. Tienes a los madrugadores, que, tal y como ocurre en otros templos urbanos, como gimnasios y la entrada de El Corte Inglés, esperan pacientemente a que se abran las puertas de los colegios. Pero el aluvión se produce al mediodía, en ese justo momento en el que tras el voto viene el vino, en singular o el plural.

A la tarde es más voto de goteo, de despistados o viajeros de vuelta a la tierra prometida. Chica9 por ejemplo piensa que votar por la tarde es una absoluta ordinariez, igual que ir a misa un domingo a las siete, donde lo que mejor se puede es adelantar la cinta con el lápiz para que llegue cuanto antes el lunes.

Es curioso los grupetos que se configuran en el día de hoy. Nietos acompañando a sus abuelos, aitas a sus hijos que se desvirgan en los asuntos de la urna y que necesitan un tutorial. Y mis preferidas, esas familias que como hacen todo en comuna, sea disfrazarse en carnaval, hacer la compra, ir al fútbol, ver los fuegos artificiales o comerse un helado, no pueden dejar de votar en comandita.

Lo mas sorprendente es que pasan las décadas, cambian generaciones y discursos pero me quedo con la idea de que a la gente le sigue haciendo ilusión votar. Aunque nadie lo confiese, igual que tampoco reconoce que sigue con fervor las galas de Supervivientes en Tele5.

Como titulaba Manolo Summers aquellas películas ochentera

To er mundo é güeno

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Acerca de Asier Guezuraga Asier Guezuraga Ugalde, nació en Busturia el 9/4/1972. Pasó su juventud en pleno corazón de la Bizkaia profunda, la villa de Gernika, de cuyos recuerdos se nutre este blog. Taurino irredento, hace compatible su odio al fútbol moderno siendo hooligan del Gernika Club, el mejor equipo del mundo hasta que alguien demuestre lo contrario, Juntaletras de novela negra con dos novelas publicadas, apasionado del baloncesto, cocinillas y sobre todas las cosas, muy frikie.
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