EL DÍA DEL SEÑOR

Mis tribulaciones laborales me hacen salir a deambular el domingo por la tarde. Territorio desterrado por la modernidad capitaneada por una Chica9 que se ve envuelta en una melancolía que sólo combate en el tálamo.

No se si será por que no se camuflan con el resto de la fauna urbana, pero esa franja semanal está repleta de las siguientes tribus (por lo menos en mi zona):

1) Los futbolisimos Son hombrecillos que se enfundan en sudaderas o camisetas de equipos de fútbol. Se ha instaurado como un estilo propio el de ir embutido como si fueras el delantero del Arsenal pero con menos pelo, más kilos y muchos más años. El PIB nacional se dispararía si aflorase la economía sumergida del merchandising del deporte.

2) Los novios tristes. Son esos que salen a pasear como sus predecesores de hace cuarenta años iban al cine y compraban después unas castañas para protegerse del frío. Como si quisieran que el paseo se alargara, para que no llegase la hora de separarse, andan lento. Paladeando cada pisada.

3) Los irreductibles. Cuando juega el Athletic se desplazan ufanos dirección San Mamés como si fueran a rematar de cabeza el corner decisivo. A la vuelta andan rapidillos a la búsqueda no se sabe si del transporte de vuelta o de la melancolía del domingo.

4) Los jugadores. Como mi lugar de labor está al lado del casino confraternizo con ellos. Salen a fumar a la entrada antes de seguir burlando en el Texas Holden o de ser desplumados en el Black Jack. Llevan la ruina impresa en la frente.

5) Los pendencieros. La casa se les cae encima por las razones más diversas, por loque pisan pavimento entonando aquello de a alguien encontraré. Suele ser gente a la que no le termina de convencer la imagen que refleja el espejo del recibidor

6) El turismo, Suele ser gente que no entiende como el mismo centro que ayer estaba atestado de vida parece un decorado de western con balas de paja arrastradas por el viento. No molestan, porque, tras aburrirse mirando un mapa, llegan a la tierra prometida del Abando o la carne añeja del Amaren.

Me encanta mi ecosistema del día del Señor

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Acerca de Asier Guezuraga Asier Guezuraga Ugalde, nació en Busturia el 9/4/1972. Pasó su juventud en pleno corazón de la Bizkaia profunda, la villa de Gernika, de cuyos recuerdos se nutre este blog. Taurino irredento, hace compatible su odio al fútbol moderno siendo hooligan del Gernika Club, el mejor equipo del mundo hasta que alguien demuestre lo contrario, Juntaletras de novela negra con dos novelas publicadas, apasionado del baloncesto, cocinillas y sobre todas las cosas, muy frikie.
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