OCTAVA DE CCGG: VIVA LA BANDA

Ayer no puede ir a los toros porque mediaba asunto familiar inaplazable. Así que difícilmente puedo dar mis impresiones de lo que ocurrió en Vista Alegre.

De lo que me he cuidado muy mucho es de no leer ninguna crónica de la corrida ni de ver ninguna foto (veré la retransmisión integra la próxima semana con el sonido apagado). En el primer caso, por que tienen tufo a parte de guerra oficial, que solo sueltan la información que les interesa y convierten las derrotas en victorias.

Por eso recurro a aficionados sin interés crematistico ya que preservan en el formol la pureza de la información que me dan. Esa que tomó como la carta privada de un soldado que lucha en primera línea de combate. Y en el caso de las fotos porque, probablemente por congelar una imagen concreta sin fotogramas previos ni posteriores, ni sensaciones que pululaban por la atmósfera en aquel momento mienten a menudo.

Mis gargantas profundas me contaron que la sucesión de cínqueños que nos mandó Santiago Domecq estuvieron magníficamente presentados y que el castaño tercero es el toro más bravo que se ha lidiado en la feria.

Con respecto a los actuantes, que Ferrera sigue anclado en esa esquizofrenia delirante de torero cursilin y afectado por la que se creé guardían de un torero decimonónico que no es nada más que su pura recreación y toreó al público, como viene haciendo últimamente y no al peor lote del encierro. Que Garrido sigue sumido en el pozo de los toreros que no interesan a nadie y malgastó el mejor. Y que el mexicano aprobó con suficiente con interrogación su labor ante el toro de la feria. Ahí queda.

Lo vieron tres mil quinientas almas. Lo que supone que volvemos a la normalidad anodina una vez huido el público de aluvión y los JUTABIs a los que, por otra parte, entiendo perfectamente. Viven en una una edad en la que parece que necesitan estar moviéndose, aunque no sepan para qué, ni hacia dónde, ni durante cuánto tiempo, apurando esa sensación de libertad infinita (desconocen que no es eterna) que se gana cuando has perdido el encanto de la infancia.

Y ante todo expurgando la noche en el barro de las txoznas ávidos lograr algún fruto que les dé la reputación de adultos. Y para eso no necesitan la pancarta que quedará huérfana hasta el siguiente trampantojo.

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Acerca de Asier Guezuraga Asier Guezuraga Ugalde, nació en Busturia el 9/4/1972. Pasó su juventud en pleno corazón de la Bizkaia profunda, la villa de Gernika, de cuyos recuerdos se nutre este blog. Taurino irredento, hace compatible su odio al fútbol moderno siendo hooligan del Gernika Club, el mejor equipo del mundo hasta que alguien demuestre lo contrario, Juntaletras de novela negra con dos novelas publicadas, apasionado del baloncesto, cocinillas y sobre todas las cosas, muy frikie.
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