Según cuentan le ha dado una crisis de ansiedad. No me extraña. Es difícil entender el porqué de arruinarte la vida por el mero hecho de acometer un acto tan inane y ordinario como comer en un restaurante. Aunque sea con Mazón.
A veces me la imagino penando su suerte. Un año después las heridas se abren porque le llaman como testigo, en un asunto que por ser de caza mayor no es suyo. Corresponde a la alta política y no a la comunicación de alto impacto.
La rabia que se siente cuando uno llama a la puerta, abren y, al comprobar quién es, se la cierran en las narices. No vale nada la solvencia y el trabajo desparramada durante décadas. Ha pasado a ser Maribel la de El Ventorro.
Incluso su marido pone tierra de por medio para que todo el mundo se entere “Felizmente divorciado desde hace siete años” regurgita en el estercolero de las redes sociales. Un flotador menos.
La última revelaciòn arroja que la tarde de autos le acompañaron al parking y que, durante la comida, recibió un mensaje a su red de X con la alerta metereológica. Con ambas informaciones se construye um auto de fe que decreta su lapidación como condenada por herejía.
Creo por el contrario que es un asunto de cainismo. Una mujer mona y bien plantá como decía mi Amuma es perfecta para ser tomada como piñata social. Otra cosa hubiera sido si hubiera tenido la imagen de la madre de Gárgamel el de los pitufos. Me llama la atención de que nadie reconozca y critique un linchamiento, porque, al fin y al cabo, esta recibiendo los mandobles que debiera haber recibido ese cadaver politico que es Mazón desde el dia de la DANA.
Siempre he tratado de no criticar ni mofarme por actos, decisiones y conductas que un día pudiera haber perpetrado yo. Me parece un ejercicio de hipocresía que genera pura arcada.
Tan propio del mundo rural: el chismorreo malsano, la dictadura de las apariencias, la turbia complacencia en el escándalo ajeno. Todos arrojándole a las fauces de un león.
Aunque ni le conozco ni lo haré nunca, le entiendo y a modo de adhesión le dedico dos estrofas de la letra de la canción de mi compadre JU que lleva su nombre y entiendo engarzan perfectamente con lo que tiene que sentir (si puede)
Anda preocupada Maribel
Por su contundente silueta
Dice que ha dejado de comer
Que se ha puesto a régimen y a dieta
Maribel, Maribel
No te amargues la vida