QUINTA DE CCGG: CADENCIA

No puedo más que iniciar señalando enfáticamente que los seis toros que lidió en la tarde de ayer el ganadero D. Justo Hernández fueron una piltrafa. La mansada que nos ha mandado a Bilbao era más digna de un encierro de Vall de Uxó con la grey citando periódico en mano y no de la ex-Primera plaza de toros del mundo en donde se lidiaba la cabeza de camada. Y, como decía mi abuela, si no quieres taza, toma taza y media de descaste, de mansedumbre, de falta de remate, y de pérdida de coordenadas sobre lo que se debe de lidiar en el albero de Vista Alegre.

Particularizando. El primero reptaba tras la muleta a la velocidad media del caracol hembra en cautividad, el tercero resbalaba por el albero como si bajase con la esterilla en los rápidos del parque acuático de Cartagena y se echó al suelo tras un pinchazo cuando le dio la gana, en actitud que podía ser perfectamente la de la mula del Portal de Belén. El quinto anduvo todo el último tercio haciendo infructuosos esfuerzos para recuperar la cuadripedestación y a mostrar el mínimo de dignidad que se exige a un bóvido bravo para, al menos, continuar de pie. Se salvó el colorado cierraplaza que tuvo que soportar que le escupieran el torero de arrimón y cercanías cuando cantaba a la legua la necesidad de distancia.

La presentación una tragedia cervantina. Escalera al averno de tipos y de tamaños, desde este colorado que imponía respeto con tipo grandote largo y fino, el cuarto que estaba emparentado con Picio por parte de madre, el quinto que podía competir por el animal más feo de Bilbao con una paloma tuerta que vi en la plaza Moyua cuando subía a la plaza con Chica9 y un segundo descompensado de cuartos traseros que parecía un toro distinto por delante y por detrás . Como aquellos que pintaba en la asignatura de plástica en Las Mercedarias con mi proverbial mano cerda para el dibujo.

Igualados todos en su patente despreocupación del asunto de las varas y los caballos.

Para matar a esta gayumbada se trajeron a Diego Urdiales, veintiséis años de alternativa, Alejandro Talavante, diecinueve años de alternativa, y Borja Jimenez diez años de alternativa. Cincuenta y seis años de alternativa entre los tres, para quién quiera preguntarse por qué no salen jóvenes valores y siempre están programados los mismos. En el programa de mano aun figuraba Morante de La Puebla, y ni siquiera se molestaron en incluir una hoja volandera advirtiendo del cambio. Esa que tan bien te viene para espantar un poco la mugre abonada en el tendido del 5 desde la primera de las CCGG.

Sólo explicando lo que se lidió coge sentido la tarde. Urdiales extrajo el caudal de clase bobalicona del cuarto para explayarse en prodigio del toreo clásico con una tanda de naturales adelantando la muleta y rematando tres kilómetros después que nos dotará de alimento probiótico para soportar la dureza del invierno bilbaíno. Espadazo entrando por derecho para mandar a Picio al paraíso y puerta grande merecida. Pudimos apreciar los goterones de torería que chorrea impecablemente vestidocon esos aires tan toreros que se gasta cuando anda por la Plaza..

Talavante ha manifestado en sus dos décadas de alternativa un conflicto de personalidad taurina dependiendo de quien le mentorice, empezando por aquel que, de la mano de Antonio Corbacho, deslumbró de novillero toreando por la izquierda. Ahora es Simón Casas, y quizás para respetar las coordenadas vitales de de su apoderado,  su tarde ha consistido en una indefinición muy en su estilo que podemos resumir en un ir de acá para allá con el toro, que oficio sí hay,  sin nada que reseñar en su primero. Al que siguió un arrimón con vocación de inmolación al que inicia la faena con unas largas y un toreo genuflexo muy vitoreado que hace que me pregunte qué pinta un matador de toros con treinta y cinco años como si fuera un novillero que se presenta en una faena preñada de altibajos con algún muletazo suelto.

Borja Jiménez no tuvo lo que se dice un día inspirado. Además de mostrar todas sus trampas al estilo del mago al que se le ven las cartas escondidas en la bocamanga, equivocó la faena a la mula de Belén (a qué viene brindar ese toro invalido que en lugar de andar derrapaba en bobsleigh) y tomó todas las decisiones erróneas en el cierraplaza.

La tarde me dejó una idea. Cuando alguien como Urdiales para el tiempo, desenmascara a los que viven de la rapidez. En los trastos, en las piernas y en la vida.

Cuestión de cadencia.

Etiquetas
Compartir
Acerca de Asier Guezuraga Asier Guezuraga Ugalde, nació en Busturia el 9/4/1972. Pasó su juventud en pleno corazón de la Bizkaia profunda, la villa de Gernika, de cuyos recuerdos se nutre este blog. Taurino irredento, hace compatible su odio al fútbol moderno siendo hooligan del Gernika Club, el mejor equipo del mundo hasta que alguien demuestre lo contrario, Juntaletras de novela negra con dos novelas publicadas, apasionado del baloncesto, cocinillas y sobre todas las cosas, muy frikie.
Posts relacionados
MORANTE
PAULA
SEGUNDA EDICIÓN DE LOS PREMIOS TAURINOS EL DESCATALOGADO