TAUROBILBO

Han pasado veinte días desde que las mulillas arrastrasen al último de la fétida corrida de Miura. Tiempo suficiente como opinar, no sobre los rescoldos humeantes de las corridas generales, sino ganando distancia.

La arenisca que nos ha dejado la riada taurómaca de 2022 ha sido de tres tipos. Nuestro gestor de Biva Bilbao nos regaló una demostración de realismo mágico en su valoración al final del ciclo. Destacó múltiples razones para el optimismo, que sólo pueden deberse a una ingesta accidental (no se le conocen adicciones) de ácido lisérgico. También exclamó que se abría un periodo de reflexión para mejorar. Me imagino que, desde el mismo lunes se habría travestido de la forma que tiene la escultura de El Pensador de Rodin y que seguirá así, como estatua de sal, hasta por lo menos el final de la primavera.

Una pregunta que me ronda desde que conocí la planificación de las CCGG de 2022 es quien puede pensar que haciendo lo mismo que lo que hacían los anteriores, que acabaron haciendo perder al negocio sin pagar piso de plaza, iba a conseguir una distinta y quedar a salvo de la inmundicia económica pagando 250.000 euros de bellón. No será porque en este blog de irrecuperables no se lo advertimos,

El ecléctico que pulula por la villa y no tiene ni puta idea de por donde va esta historia (ni falta que hace) ha hecho suyo el soniquete de El Correo y te suelta la típica frase de cuñado plasta “Menudo desastre este año los toros, no?”. Y remata con ¿Qué pensáis hacer?.

Pues lo mismo que haces tú cuando Williams falta un gol cantado y el Español te pasa por la piedra en San Mamés, o en el concierto al que vas con toda tu ilusión no se oye nada y te dan el cambiazo en la tercera canción. Quedarte con lo bueno (y este año hemos visto mucho), y plantearte si el año próximo vuelves o no con arreglo al espectáculo que nos ofrezcan.

No se porqué en este mundo, en donde como en otros hay un empresario que se juega sus cuartos y asume el riesgo del evento, se impone al asistente un baldón y se hace recaer en él la ruina de lo que han diseñado otros,

Voy mucho al cine, muchas veces a películas en las que estoy solo o en parroquia reducida y nadie nos achaca a la salida la poca gente que ha acudido a ver la película (ni se me ocurre pensar cuantos irían si la taquillera y la película es siempre la misma como ocurre en ls CCGG). Creo que no se le ocurre ni a Abundio hacer copartícipe a quien acude de las ausencias ajenas. Que le pregunten al organizador (si no le pillan pensando) o a quien no ha venido porque no lo ha hecho.

Y finalmente estamos los aficionados, los irreductibles cuatro monos que quedamos en pie. Siendo conscientes de que ocupamos un minibus guiado por conductores suicidas estaremos expectantes con respecto al menu que nos ofrecen el próximo año. Porque al igual que las vidas que nunca se viven, sino que sólo se imaginan, siempre son perfectas, las corridas generales en las que aun no han desenchiquerado a los toros siembre embisten en plaza abarrotada de JOTABIs.

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Acerca de Asier Guezuraga Asier Guezuraga Ugalde, nació en Busturia el 9/4/1972. Pasó su juventud en pleno corazón de la Bizkaia profunda, la villa de Gernika, de cuyos recuerdos se nutre este blog. Taurino irredento, hace compatible su odio al fútbol moderno siendo hooligan del Gernika Club, el mejor equipo del mundo hasta que alguien demuestre lo contrario, Juntaletras de novela negra con dos novelas publicadas, apasionado del baloncesto, cocinillas y sobre todas las cosas, muy frikie.
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