DINOSAURIOS (II)

Jardines, o el análisis de su cierre, requiere otra lidia, aunque acabe también regoldando recuerdos. No solo los míos, sino sobre todo los de Chica9, en los que la bilis de lo Alí vivido  es mucho mas espesa.

Desaparece un mundo,Jjardines iy su luz tenue, su horario ininterrumpido, , donde igual podías desprecintar a jornada con un cortado al alba que perfumarte con una riada de cervezas a media noche. Los fines de semana la cafetería era trajinar de celebración , importada de la parroquia de San Vicente, conectada por una acera rojiza, un parque sin flores y una carretera por la que no circulan coches más allá de los de la propia comitiva. Por donde corrían niñas con lazos, niños vestidos de Principe de Bekelar o almirante del Poseidón, damas de honor, señoras tocadas y hombres orgullosos. Arracimados en la búsqueda de ser presa de orgasmos de flauta travesera con el vino de la celebración con el que libar el aroma de familia, fiesta y reencuentro.

Barra de madera de las de antes, cafe pleno de sabor, periódicos, con veto histórico a El Correo, y camarero avezado esquivando en slalom los juegos infantiles bandeja en ristre mientras se dirigía hacia la terraza. La celebración era, como toda celebración, gritona, con gente desparramada a pie de barra (estampa de otros tiempos).

Nadie iba a Jardines a nada concreto, pero muy pocos bilbaínos puede presumir de no haber estado en Jardines. Un patrimonio inmaterial labrado en años que se cuela por el sumidero de las aguas fecales.

Con su cierre, se muere un poco San Vicente y desde esta noche lucirá menos el fresco de Garcia Ergúin que corona la pila bautismal. Y ya se sabe que con el cierre el dolor se enquista dentro y un minuto de evocación de recuerdos alegres puede llegar a resultar eterno.

La sociedad ya no es permeable, está compuesta en burbujas. Y el pulso de los negocios de toda la vida tiene la nula tensión arterial de un llavero de Naranjito.

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Acerca de Asier Guezuraga Asier Guezuraga Ugalde, nació en Busturia el 9/4/1972. Pasó su juventud en pleno corazón de la Bizkaia profunda, la villa de Gernika, de cuyos recuerdos se nutre este blog. Taurino irredento, hace compatible su odio al fútbol moderno siendo hooligan del Gernika Club, el mejor equipo del mundo hasta que alguien demuestre lo contrario, Juntaletras de novela negra con dos novelas publicadas, apasionado del baloncesto, cocinillas y sobre todas las cosas, muy frikie.
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